El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer: Conmemoración o celebración
Lic. Ana Urrutia, Facilitadora Voluntaria
Este miércoles 8 de marzo, como todos los años, es el Día Internacional de la Mujer, una fecha escogida para reconocer el papel que juega la mujer en la sociedad. Un papel, nuestro papel, que no siempre fue reconocido, que ha necesitado la ocurrencia de varias tragedias sociales, la lucha de muchas mujeres por nuestra participación social y nuestro desarrollo íntegro, como personas que merecen un trato justo y equitativo.
Por eso, por muchos años, este día ha sido digno de conmemoración. En honor a la huelga de las trabajadoras textiles de 1908, en la que protestaron por las penosas condiciones de trabajo, y que da lugar a la marcha de mujeres trabajadoras en la ciudad de Nueva York, exigiendo una reducción de la jornada laboral, mejores salarios y derechos al voto. El incendio en una fábrica de camisas de Nueva York, donde murieron 146 mujeres y 71 de ellas resultaron heridas.
Por estos y otros antecedes surge la propuesta de Clara Zetkin quien evoca, por primera vez, en 1910, la celebración del «Día de la Mujer Trabajadora», siendo celebrado es día al año siguiente. Parte de allí el Día Internacional de la Mujer, anteriormente denominado, día de la Trabajadora. Se conmemora para visualizar la desigualdad de género y para reivindicar la lucha por la igualdad efectiva de derechos para las mujeres, en varios ámbitos y se realiza en casi todas partes del mundo.
En Panamá, el proceso de reivindicación de la mujer tuvo sus primeras expresiones en los esfuerzos de Clara González, primera mujer abogada de Panamá, junto a importantes mujeres como: Sara Sotillo, Enriqueta Morales, Elida Campodónico de Crespo, Esther Neira de Calvo, Julia Palau de Gámez, entre otras. Quienes desde distintas coyunturas, momentos y circunstancias promovieron la búsqueda de la justicia social en igualdad de condiciones y equidad.
Una celebración es para regocijo y bendición, por ello el 8 de marzo, Dia Internacional de la Mujer, también puede celebrarse debido al avance y a los logros obtenidos por las mujeres del pasado y del presente, quienes hemos venido trabajando y alcanzando posiciones de respeto, justicia y equidad para todas las mujeres, no en detrimento de los hombres sino a su lado, como compañeros fieles, con respeto mutuo, valorándose mutuamente, en la búsqueda y formación de un mundo mejor para todos.
Dado que las mujeres somos el 50% de la población mundial, y somos parte de la base de una familia sólida, quienes también constituimos parte de la fuerza laboral, académica, social, cultural y profesional de los países, queremos vivir en un mundo en donde no se nos desvalorice por el hecho de ser mujeres.
Todos necesitamos convivir en un mundo libre de acoso laboral y social, sin violencia física, económica, o emocional.
Desde siempre, las mujeres, en todos los momentos de la historia política y social de la humanidad, también aportamos para el desarrollo social y económico, es importante recalcar “desde siempre”, cómo aún se conoce desde épicas pasadas, hasta hoy, que aunque se dice que somos un género: sexo fuerte, es mejor reconocer que somos un vaso frágil que necesita un merecido trato, de amor, respeto, ser valoradas con justicia y equidad.